La colección masculina presentada en Milán apuesta por siluetas claras, memoria compartida y una forma de vestir más cercana al día a día.
En la Fondazione Prada, la colección masculina Otoño/Invierno 2026 avanzó sobre la pasarela con la misma calma que convicción. Miuccia Prada y Raf Simons han mirado atrás sin nostalgia, queriendo proyectar un presente cuanto menos, legible. La ropa que pudimos ver durante el desfile FW26 recoge aprendizajes compartidos y los transforma sin borrarlos. Cada gesto habla de continuidad, de respeto por lo vivido y de una confianza serena en lo que permanece.
Y es que si Miuccia y Raf decidieron mirar atrás esta vez, fue para construir algo nuevo. No quisieron borrar nada de lo aprendido. Al contrario, usaron esos ecos del pasado colectivo para crear piezas que se sienten cercanas. Es una evolución lógica.
Vimos una silueta más larga y también muy precisa, prendas cuyo propósito es acompañar mejor nuestro día a día. Son piezas sencillas por fuera, pero esconden una construcción muy compleja por dentro. Nos dio mucha curiosidad ver cómo los estampados en collage mezclan épocas distintas. Juntan antigüedad, renacimiento, modernidad en un mismo recorrido por la experiencia humana.
El Deposito se transformó en un lugar donde lo privado se vuelve público. Es ropa que transmite cultura, significado, inteligencia y respeto por el tiempo. Son prendas que guardan las impresiones de nuestras vidas y subrayan la gran importancia de que las cosas duren siempre y mucho más.
Los mejores looks del desfile de Prada hombre otoño/2026







