Las vacaciones y los meses de calor conllevan desorden, excesos e inactividad deportiva. Los planes propios del tiempo estival, la falta de rutina en los horarios de las comidas y la falta de sueño terminan por alterar nuestro organismo y nuestra disciplina. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recogía en un estudio que en verano solemos engordar una media de tres a cinco kilos, debido a que en los meses de más calor tendemos a comer menos y peor.

Después de esta pausa en los hábitos saludables de alimentación, es normal que cueste más trabajo reactivar el orden de comidas y la dieta. Para retomar nuestra rutina tras el break veraniego, hay cambios que son muy aconsejables que realicemos, sobre todo, de forma progresiva.

“Modificar un hábito no puede ser algo brusco porque nuestro cuerpo lo percibe, así que el paso a paso es fundamental para asegurarnos una completa efectividad, además, si hablamos de alimentación con mucha más rotundidad. Una dieta basada en un menú cerrado o en 6-7 alimentos no es una dieta sostenible en el tiempo” nos aconseja Charles Orrico, coach nutricional.

Es muy importante no saltarse ninguna comida del día. Si es posible, hay que sumar dos colaciones: una a media mañana y la segunda a media tarde, así no se llega con un hambre voraz ni a la comida ni a la cena. Si dejamos de comer durante muchas horas seguidas, realizaremos una gran ingesta durante la comida y la cena, y eso es precisamente lo que queremos evitar.

Debemos aumentar el consumo de verduras. El plato debe estar compuesto por 2/3 de verduras, así como disminuir la incorporación de harinas, grasas y carnes rojas.

Hay que evitar las comidas rápidas, así como todo lo que las rodea: fritos, prisas, salsas… no nos ayudarán a conseguir nuestro objetivo.

Las infusiones depurativas como el té, el diente de león, la cola de caballo o el abedul pueden beberse hasta un máximo de 3 tazas al día.

Es fundamental sumar a cualquier dieta actividad física acorde con nuestras posibilidades. Tenemos que evitar por todos los medios el sedentarismo, ya que es el peor enemigo de cualquier dieta.

No debemos abandonar la dieta a pesar de haber tenido un traspié. Caer en la tentación una vez, no significa que haya que abandonar todo el esfuerzo. Orrico es tajante en sus recomendaciones si queremos iniciar un proceso de limpieza del organismo antes de que comience el otoño y dejar atrás los excesos producidos por el verano.

“Aconsejo una comida libre a la semana para reducir porcentaje graso y dos semanales si buscas mantener tu peso o sigues una dieta para aumentar masa muscular”, recomienda Charles Orrico, nutricionista del gimnasio Fit Club Madrid

¿Qué alimentos debemos olvidar a partir de septiembre para que nuestro cuerpo tenga la energía necesaria para la nueva temporada?

– Ultraprocesados y ricos en azúcares, es la clave para comenzar un estilo de vida más saludable.

– Zumos industriales, ya que, aunque contengan algo de fruta, son pobres en nutrientes y nos aportan decenas de gramos de azúcar innecesarios.


¿Qué alimentos debemos incluir en nuestra dieta?

Es muy importante consumir alimentos que contengan vitaminas A y C. La A juega un papel fundamental en la modulación de la respuesta inmune y la puedes encontrar en la yema del huevo, y la vitamina C también participa en múltiples funciones. Los alimentos ricos en ellas son:

  • Frutos rojos
  • Kale
  • Fresas
  • Pimientos
  • Guayaba
  • Brócoli
  • Naranja
  • Coles de Bruselas
  • Pomelo
  • Papaya
  • Kiwi


¿Qué capricho del verano podemos seguir consumiendo durante el otoño?

  • “La gelatina sin azúcar; que aporta muy pocas calorías y refresca. Además, puedes añadirle trozos de frutas para así darle todavía más sabor. Una forma divertida de utilizar la gelatina es elaborando granizados de sabores añadiendo dos gelatinas (del sabor que más te gusten), hielo y agua en una licuadora. Mi favorito es gelatina de limón con hojas de hierbabuena”, apunta Charles Orrico.

Por último, además de estas recomendaciones es imprescindible que sea un especialista o profesional médico quien nos indique las pautas alimenticias exactas a seguir y la actividad que mejor se adecue a nuestra condición física y nuestro organismo.