Nuestra cantera de modelos vuelve a lo más alto de la mano de los diseñadores Dominico y Stefano con una colección que celebra la identidad real.
Enero ha llegado a Milán con esa energía tan especial que solo se siente cuando arranca la temporada de desfiles. Es el momento en el que descubrimos las tendencias que llenarán las tiendas y nuestros armarios el año que viene. Y de entre todas las citas del calendario, el desfile de Dolce & Gabbana de hoy ha tenido un acento muy español.
Entre los modelos masculinos elegidos por los italianos Domico y Stefano estaban los malagueños Emilio Flores y Duncan Yair, junto a los catalanes Carlos Galobart, Pau Ramis y los hermanos Edu y Jorge Román. Seis hombres españoles que han puesto de manifiesto sobre la pasarela que la moda italiana vuelve a poner sus ojos en el talento español.

Y es que, durante años, la moda masculina española vivió marcada por una generación que parecía irrepetible. Los Top Models españoles Andrés Velencoso, Oriol Elcacho y Jon Kortajarena situaron a España en lo más alto y dejaron la sensación de que ese momento no volvería a repetirse. Hoy, Milán vuelve a señalar a nuestro país como una cantera sólida, con modelos capaces de sostener el peso de grandes firmas internacionales.

Lo habitual cuando se trabaja en un desfile es que el estrés y las prisas dominen cada rincón. Pero esta vez el ambiente era muy diferente. Los modelos y todo el equipo estaban muy tranquilos, con esa sensación de tranquilidad de saber de antemano que las cosas estaban saliendo como debían.
“Normalmente, el ambiente que se respira en un desfile es de estrés. Sin embargo, hoy era muy diferente: tanto el equipo como los modelos estábamos muy relajados. Se notaba que el desfile iba a salir muy bien”
Carlos Galobart, modelo de la agencia Uno Models.
Ha llamado la atención que no han seleccionado a ningún modelo africano ni asiático en el casting, algo que ha sorprendido bastante a los asistentes. La idea principal de la firma era representar al hombre mediterráneo de forma muy clara. Para reforzar esa imagen de cercanía, los propios diseñadores pidieron a los chicos que no se afeitaran y que lucieran sus barbas naturales sobre la pasarela.

Durante las pruebas antes de salir, la dirección que recibieron los modelos fue muy directa: «no seáis modelos». Querían que cada chico le diera su propia personalidad a la ropa y no que el traje fuera el único protagonista. En lugar de caminar rápido, serios y mirando fijamente al frente como suele pasar en estos eventos, les animaron a que miraran a los lados, que disfrutaran del camino y que se sintieran seguros de sí mismos. Buscaban hombres que se vieran elegantes, que caminaran con naturalidad y que transmitieran esa confianza personal a todas las prendas de la colección.

“Cuando hicimos la prueba del desfile, los diseñadores nos pidieron que no fuéramos modelos. Cada outfit era distinto y querían que fuéramos nosotros quienes le diéramos personalidad al look, y no al revés”
Carlos Garlobart, modelo de la agencia Uno Models.
La colección masculina otoño/invierno 2026/2027 de Dolce & Gabbana lleva por título The Portrait of Man, una propuesta que ha planteado la idea de que cada hombre tiene una identidad propia. La pasarela ha funcionado como una galería de retratos vivos, donde cada look reflejaba el carácter, la memoria y la forma de estar en el mundo.

La sastrería articula todo el relato. Los hombros definen temperamento, las construcciones muestran intención y los tejidos aportan profundidad. Terciopelos, lanas compactas, sedas mates y brocados modernos aparecen como herramientas expresivas. La luz ha acompaña a nuestros modelos españoles, dibujando siluetas con una sensibilidad cercana a la pintura clásica.

Que Dolce & Gabbana haya confiado en seis españoles para Milán refleja un momento claro: España vuelve a ocupar un lugar visible en la moda masculina internacional. Lo hace con modelos que caminan con calma, sostienen la mirada y entienden el estilo como algo personal, construido desde dentro. Cada uno merece su retrato.

