Modo oscuro Modo claro

Los 5 mejores hoteles con encanto de Vietnam para descubrir el país de norte a sur

Hotel Six Senses Ninh Van Bay, uno de los mejores hoteles de Vietnam Hotel Six Senses Ninh Van Bay, uno de los mejores hoteles de Vietnam

He recorrido el país durante 10 días para seleccionar 5 hoteles únicos que van desde los arrozales del norte hasta los acantilados del sur, donde el lujo se encuentra con la tradición más auténtica.



Ya me tocaba hacer las maletas. El invierno ha sido demasiado frío, muy lluvioso y con mucho trabajo, así que me he ido 10 días a recorrer Vietnam de punta a punta, y si algo me ha quedado claro es que este país es distinto según dónde te alojes. No quería el típico viaje de prisas y monumentos, así que decidí organizar una ruta centrada en el descanso y la autenticidad, pasando dos noches en cada uno de los que considero los mejores hoteles en Vietnam por su carácter y su ubicación.

Mi viaje ha sido una mezcla de paisajes que cambian cada cuarenta y ocho horas. He buscado hoteles de lujo con encanto que aparte de ser cómodos, también contaran una historia sobre la zona donde están construidos.

Pero antes de hablarte de cada uno de ellos, conviene que te ubiques espacialmente para entender cómo diseñé el recorrido, un viaje que me llevó desde la costa central y las ciudades históricas hasta el interior más verde del norte. Aquí tienes un mapa con nuestra ruta para que puedas seguir mis pasos:

Mapa de la ruta: de los arrozales del norte al mar del sur

Mapa de Vietnam que muestra sus 5 mejores hoteles, de norte a sur
  1. Tam Coc Garden Resort: Empezamos en el norte, cerca de Hanoi. Es la inmersión total en el Vietnam rural de rocas calizas y campos de arroz.
  2. Namia River Retreat: Bajamos al centro, a un islote frente a la histórica Hoi An, para cambiar el aire de montaña por la calma del río Thu Bon.
  3. Zannier Hotels Bãi San Hô: Seguimos hacia el sur hasta la provincia de Dăk Lăk, a una península privada donde el tiempo parece haberse detenido entre arrozales y corales.
  4. Six Senses Ninh Van Bay: Continuamos bajando por la costa hasta una bahía escondida cerca de Nha Trang, un lugar donde las rocas y el mar son los únicos vecinos.
  5. Amanoi: Terminamos nuestra ruta en el punto más al sur, en Ninh Hai, suspendidos sobre los acantilados del Parque Nacional Nui Chua.

Los mejores hoteles con encanto en Vietnam

Ahora que ya tienes el mapa mental de este viaje, vamos a entrar en la primera de estas paradas.

Tam Coc Garden Resort (Ninh Binh – Cerca de Hanoi)

Tam Coc Garden Resort

Comenzamos nuestro viaje a través de los mejores hoteles en Vietnam desde el Aeropuerto Internacional Noi Bai (HAN) en Hanói. Son unas dos horas y 20 minutos en coche hasta llegar a nuestro primer destino, el Tam Coc Garden Resort, un trayecto donde ves cómo el bullicio de la capital va desapareciendo para dejar paso a esas enormes moles de piedra caliza que brotan entre los arrozales de Ninh Binh. Este albergue ecológico no es el típico hotel de lujo pretencioso, sino que se siente como una casa de campo tradicional. Al caminar por sus senderos, lo primero que notas es el olor de las flores y el sonido de los pájaros; es un sitio que te obliga a frenar y conectar con lo que tienes delante.

Las habitaciones están inspiradas en la arquitectura de Tonkín, con paredes de piedra y materiales que parecen sacados del entorno. Es una construcción sencilla, rústica y muy cómoda que no desentona con el paisaje. Lo que más disfruté fue sentarme en la terraza a ver cómo la luz cambiaba sobre las montañas según pasaba la tarde.

La comida en el restaurante Citronella tiene un sabor especial porque muchos de los ingredientes vienen directamente de su huerta. Vi a los jardineros trabajar la tierra con métodos tradicionales y eso luego se nota en la mesa. Probé platos que mezclan recetas locales con toques occidentales, pero siempre respetando lo que ofrece la temporada.

Después de un día explorando los alrededores, pasé por el Sati Spa. No buscaba nada complicado, solo un momento para soltar tensión. Los tratamientos son sencillos y están pensados para que salgas de allí sintiéndote renovado, sin complicaciones ni protocolos innecesarios.

Hotel Namia River Retreat

Hotel Namia River Retreat

Tras dos noches en la parte norte del país, Namia River Retreat me llevó al corazón más pausado de Vietnam. Está en el islote Cồn Ba Xã, justo frente a la ciudad de Hoi An, rodeado por el río Thu Bon. Es un cambio de escenario total: aquí el agua es dulce y la vida se mueve al ritmo de las barcas de los pescadores y las palmeras Nipa que crecen en las orillas.

Me quedé en una de las villas que dan directamente al río. Lo que más me gustó fue la bañera hundida; me podía bañar viendo mi propia piscina y, justo detrás, el paso del agua. Es un sitio pensado para desconectar de verdad, con espacios muy abiertos donde corre el aire y se siente el aroma de la vegetación.

Me llamó mucho la atención su enfoque sobre el bienestar. No usan los tratamientos típicos que encuentras en cualquier parte del mundo, sino que se basan en la herboristería tradicional del sur de Vietnam, lo que ellos llaman Thuốc Nam. Se siente como algo muy real, basado en remedios que la gente de aquí ha usado durante siglos para encontrar el equilibrio.

Para comer, el hotel tiene dos caras muy marcadas. Fui a The Merchant, donde los platos tienen ese toque de especias que traían los antiguos comerciantes a Hoi An, y también probé The Fisherman. Este último es genial porque cocinan lo que traen los pescadores del mercado local cada mañana. Mientras cenas, ves las linternas de la ciudad vieja brillando a lo lejos y te das cuenta de que este retiro es el puente perfecto entre la tradición de la zona y la calma más absoluta.

Hotel Zannier Bãi San Hô

Hotel Zannier Bãi San Hô

Después de los impresionantes paisajes fluviales de Hoi An, tocaba seguir bajando por la costa hasta la provincia de Phú Yên. Llegar a Zannier Hotels Bãi San Hô lleva su tiempo (está a poco más de una hora de los aeropuertos de Tuy Hoa o Phu Cat), pero ese trayecto por carretera ya te va avisando de que vas a un sitio donde el turismo de masas todavía no ha llegado. Es una península privada rodeada de arrozales y pueblos de pescadores que parece detenida en el tiempo.

Me quedé en una villa con piscina en lo alto de la colina. Lo que hace especial a este sitio es que no todas las casas son iguales; las diseñaron siguiendo tres estilos diferentes de la arquitectura vietnamita según dónde estén puestas. La mía tenía dos dormitorios y unas vistas al mar que te cortan la respiración, pero también vi algunas construidas sobre pilotes que miran directamente a los campos de arroz, igual que las casas tradicionales de la zona.

Para comer, el hotel es un viaje por la cultura del país. Una noche cené en Bà Hai, un edificio precioso que imita las casas comunales de la etnia Bahnar. Allí cocinan recetas tradicionales que rinden homenaje a la «abuela Hai», y se nota ese toque casero y auténtico en cada plato. Si prefieres algo más informal, en Làng Chài, que está en la misma arena y parece un pequeño pueblo de pescadores con techos de paja, sirven marisco fresquísimo que traen los barcos de la zona.

Al caer el sol, me pasé por el Bar Hâm. Tiene una decoración que te traslada a la época de Indochina y preparan unos cócteles clásicos muy buenos. Es el lugar perfecto para cerrar el día después de haber pasado la mañana haciendo snorkel en los arrecifes de coral que rodean la bahía, donde por cierto, dicen que hay más de 300 hectáreas de coral virgen.

Hotel Six Senses Ninh Van Bay

Hotel Six Senses Ninh Van Bay

Llegué a este rincón de Vietnam en barco porque no hay otra forma de entrar, y esa sensación de aislamiento es lo primero que te atrapa. El Six Senses Ninh Van Bay está metido en una bahía donde las rocas gigantes parecen puestas a mano entre el mar y las montañas. No hay carreteras, ni ruido de motores, solo el sonido del agua chocando contra las villas.

Me alojé en una de las casas que están construidas directamente sobre las rocas. Lo mejor de todo es que, aunque tienes a un asistente personal pendiente de ti todo el día, la privacidad es absoluta. Podía pasarme horas en mi piscina privada mirando al mar de Vietnam Oriental sin ver a nadie más.

Una mañana, mientras caminaba cerca de las colinas, tuve la suerte de ver a los monos que viven allí. Son una especie en peligro de extinción y muy asustadizos, así que verlos saltar entre los árboles fue un momento que no voy a olvidar fácilmente.

El spa está escondido en la parte alta, junto a unos arroyos naturales. Me llamó mucho la atención que no se quedan solo en el masaje típico; tienen expertos que te analizan los biomarcadores para decirte qué le falta a tu cuerpo. Probé el biohacking y estuve un rato en el Alchemy Bar, donde usan las plantas que ellos mismos cultivan allí arriba para preparar los aceites de los tratamientos. Fue curioso aprender sobre medicina oriental mientras escuchaba el agua correr por la montaña.

Hotel Amanoi

Hotel Amanoi

Para cerrar este viaje por los mejores hoteles en Vietnam, puse rumbo al sur desde la bahía de Ninh Van. Después de un trayecto por carretera que te permite ver cómo la costa se vuelve más salvaje, llegas a la que es la última parada de esta ruta: el Amanoi. Al entrar en el Parque Nacional de Nui Chua, que es Reserva de la Biosfera por la UNESCO, te das cuenta de que aquí la naturaleza manda. El hotel está construido en lo alto de un acantilado y lo que más me sorprendió es cómo los edificios parecen esconderse entre los árboles; los techos curvos de las villas apenas sobresalen de la selva. Estás rodeado de vegetación, pero con una sensación de orden y calma que te relaja nada más bajar del coche.

Me pasé gran parte del tiempo en la piscina que tienen en el borde del acantilado. Las vistas a la bahía de Vinh Hy son de esas que te dejan sin palabras, con el agua muy azul y las montañas verdes abrazando la costa.

Bajé un par de tardes a su playa privada. Es una cala de arena dorada muy tranquila donde apenas hay gente, ideal para nadar un rato antes de subir al Beach Club. Allí el ambiente es mucho más relajado que en el restaurante principal y puedes comer con los pies prácticamente en la arena.

La comida es otro punto fuerte de este hotel. Se nota que usan muchas hierbas frescas porque los platos tienen un sabor muy auténtico. Una noche me organizaron una cena privada en un rincón apartado del complejo con un menú que diseñaron solo para mí. Comer marisco fresco bajo las estrellas, escuchando solo los sonidos del parque nacional, es algo que te hace sentir que el resto del mundo no existe.

Publicación anterior
portadas de algunos de los mejores cómics manga sobre el futuro

4 cómics manga sobre el futuro que solo conocen los verdaderos amantes del género

Publicación siguiente
Pantalones balloon fit de hombre Zara en color blanco crudo tendencia primavera 2026

Acaba de llegar a Zara el pantalón blanco que los expertos en moda masculina ya han fichado para esta primavera 2026