Cinco recorridos pensados para descubrir las rutas más espectaculares en autocaravana y enamorarte de una España diferente, disfrutando del camino y de las vistas sobre ruedas.
Viajar en autocaravana o camper por España engancha desde el primer día. Sales a la carretera y, casi sin buscarlo, aparecen paisajes espectaculares que no encuentras tan fácilmente desde la ventana de un hotel… Y tampoco es que haga falta matarte a hacer kilómetros ni apretar el calendario para camperizar en sitios impresionantes. Aquí te vamos a echar un cable para que no se te haga bola elegir la ruta y el mejor momento del año.
Estas cinco rutas en autocaravana recorren España de norte a sur y están pensadas para viajes de entre una semana y quince días. Son rutas que encajan bien en autocaravana o camper, fáciles de adaptar sobre la marcha si hace falta y agradables de recorrer. Con jornadas asumibles, paradas con sentido y los mejores sitios donde quedarse a dormir sin miedo a una multa.
Las mejores rutas en autocaravana de España
Galicia atlántica: rías, costa salvaje y un verano que se vive fuera del coche
Galicia es un gran destino para descubrir rutas impresionantes al volante de tu autocaravana. Dedicarle entre diez y quince días permite recorrerla con margen, alternando costa e interior. Un itinerario muy interesante parte de A Coruña, baja por la Costa da Morte y enlaza con las Rías Baixas, dejando margen para desviarse según el tiempo que haga.

En verano, Galicia suma muchos puntos: festivales, pueblos costeros con mucha vida y temperaturas suaves hacen que dormir dentro de la autocaravana o la furgo no sea un problema. En cuanto a pernocta, Galicia cuenta con muchas áreas municipales con una situación privilegiada y vistas espectaculares, como las de Muxía, Fisterra, O Grove o Ribeira, con precios habituales de 5 a 10 euros por vehículo y noche durante gran parte del año.

Los meses de mejor tiempo es verdad que se llenan antes, pero también suele haber mucho movimiento si se llega con algo de anticipación. En playas muy concurridas y espacios naturales protegidos conviene ser especialmente cuidadoso con la normativa local.
Viajando principalmente por áreas camper, el gasto en pernocta suele mantenerse contenido. Por ejemplo para dos personas, un viaje de diez días suele situarse entre 500 y 750 euros en total, dependiendo de si se alterna con camping en temporada alta, del número de comidas fuera y del ritmo de desplazamientos.
País Vasco y costa cantábrica: mar, cultura y trayectos cortos
De todas las rutas en autocaravana por España que verás en este artículo, puede que la costa vasca sea una de las más especiales, ya que concentra en pocos km mucho que ver. Es una ruta ideal para dedicar entre siete y diez días, avanzando desde Hondarribia hasta Zumaia y parando en lugares como San Sebastián, Zarautz o Getaria.

Es una zona especialmente recomendable para amantes del surf y para quienes disfrutan del senderismo costero o entienden la gastronomía como parte central del viaje. Muchas localidades están bien conectadas por transporte público, lo que permite dejar la autocaravana o camper aparcada varios días y moverse sin complicaciones.

El País Vasco es más estricto con la pernocta, especialmente en la costa. Por eso conviene apoyarse en áreas específicas como Zarautz, Getaria u Ondarroa, o usar campings como base durante varias noches. Los precios habituales se mueven entre 10 y 15 euros por vehículo y noche, según la ubicación y la temporada.
El presupuesto total suele ser algo más alto que en otras rutas, sobre todo por el gasto en restauración. Para dos personas, una semana de viaje suele situarse entre 450 y 650 euros, dependiendo de si se cocina más en la camper o se sale a comer con frecuencia.
Valle del Jerte: una escapada corta pero espectacular
No todas las rutas camper necesitan muchos días. El Valle del Jerte funciona especialmente bien para una escapada de cinco días a una semana, tanto en primavera durante la floración del cerezo como en verano, cuando el entorno natural suaviza las temperaturas.

Es un destino tranquilo, con carreteras sencillas y pueblos pequeños, muy agradecido para quienes se inician en el mundo camper o buscan unos días sin prisas. Aquí el viaje se vive más fuera del vehículo, con caminatas, pozas naturales y jornadas que no exigen madrugar.

La pernocta es fácil gracias a áreas municipales populares como Cabezuela del Valle o Navaconcejo, además de pequeños campings de interior bien ubicados. Los precios habituales oscilan entre 5 y 12 euros por vehículo y noche, según la época del año y los servicios disponibles. El presupuesto total es uno de sus grandes puntos fuertes. Para dos personas, un viaje de varios días suele moverse entre 250 y 400 euros, incluso comiendo fuera varios días.
Cataluña: Tarragona como base perfecta para combinar costa e interior
Cataluña da mucho juego para viajar en autocaravana, pero una forma muy cómoda de hacerlo es usar Tarragona y su entorno como base durante una semana o diez días. Desde ahí resulta fácil combinar la Costa Dorada con escapadas al interior, pueblos tranquilos y visitas culturales, sin tener que cambiar de sitio cada noche. El viaje se vuelve más relajado y se aprovecha mejor el tiempo.

Es una ruta que funciona especialmente bien en primavera y otoño, cuando el clima acompaña y la zona se mueve a otro ritmo. También es una opción práctica para viajar con niños, gracias a la buena red de servicios y a las distancias cortas.

En cuanto a normativa, dormir en la autocaravana es legal si el vehículo está correctamente estacionado, mientras que la acampada está controlada. Funcionan bien áreas privadas y campings como Tarragona Playa, Cambrils o algunas áreas del Priorat, con precios habituales de 10 a 18 euros por vehículo y noche, según la temporada y los servicios.
Para dos personas, una semana larga de viaje suele moverse entre 400 y 600 euros, dependiendo del número de noches en camping y de si se cocina más en la autocaravana o se sale a comer, entre otras cosas.
Andalucía mediterránea: viajar con calma para descubrir Málaga y Almería
Y obviamente… de todas las rutas en autocaravana de España, las de Andalucía son las más especiales y bonitas. La costa mediterránea te permite construir un recorrido muy agradecido, dedicando entre diez y quince días para enlazar Málaga, el interior de Almería y el Parque Natural de Cabo de Gata sin pasar demasiadas horas al volante. Las distancias son asumibles y el viaje se adapta bien a un ritmo tranquilo, con tiempo para parar y quedarse cuando apetece.

Este recorrido funciona mucho mejor fuera de los meses de calor más intenso. Primavera, otoño e incluso invierno ofrecen temperaturas agradables y menos masificación. Además, Andalucía cuenta con una de las redes camper más amplias y prácticas del país, algo que se nota desde el primer día.

Áreas como El Ejido, Níjar, Mojácar o Antequera facilitan mucho la ruta, con precios que suelen moverse entre 0 y 12 euros por vehículo y noche, según la ubicación y los servicios. La variedad permite elegir con margen y evitar esa sensación de ir siempre justo buscando dónde pasar la noche.
Para un viaje de unos diez días, Andalucía permite ajustar el presupuesto con facilidad, algo que en rutas largas se agradece más de lo que parece.
Dónde mirar antes de dormir y qué conviene llevar claro antes de salir
Para encontrar áreas y campings que funcionen bien, lo más práctico es apoyarse en apps como Park4Night, Campercontact o Searchforsites. Merece la pena fijarse siempre en los comentarios recientes y no quedarse solo con la nota. Un vistazo rápido suele ahorrar muchos problemas.

En cuanto a documentación, basta con llevar lo básico bien a mano: permiso de circulación, ficha técnica, seguro en vigor y DNI o pasaporte. Si viajas con mascota, la cartilla veterinaria al día es imprescindible. También puede venir bien llevar descargada la instrucción de la DGT sobre estacionamiento y pernocta, por si surge alguna duda puntual en ruta.
Cuando se trata de descubrir nuevas rutas en autocaravana, España es un país muy cómodo… eso sí: se elijes bien los sitios y planificas lo justo. Parar donde apetece, quedarse cuando el destino lo merece y no viajar con prisas suele ser lo que marca la diferencia entre una escapada más o una experiencia inolvidable.

