Lexus desafió a Porsche y Ferrari con una apuesta arriesgada que terminó en los concesionarios acumulando polvo. 16 años después, la historia ha dado un giro de 180 grados y este modelo es ahora la joya más buscada por los coleccionistas.
Hubo un momento en el que gastar más de 350.000 euros en un Lexus no tenía sentido para casi nadie. En ese rango de precio, el mercado ofrecía coches de lujo con un peso brutal: Porsche Carrera GT, Mercedes-Benz SLR McLaren o los modelos más radicales de Ferrari y Lamborghini. Coches con prestaciones espectaculares, pero también con historia, imagen y un nivel aspiracional muy alto.
Y de repente, aparece en el mercado el Lexus LFA. Un coche que, sobre el papel, lo tenía todo para competir con los más grandes: motor, diseño y un nivel de detalle top. El problema es que la gente no lo veía igual.
Lexus LFA: el superdeportivo japonés que poca gente entendió
Cuando salió al mercado en el año 2010, el Lexus LFA tenía un precio de partida de unos 375.000 euros y claro, en ese rango ya entrabas en el terreno de coches muy importantes y con renombre. Lo llamativo es que Lexus, una marca que la gente asociaba más al confort y fiabilidad, aparecía de repente con un superdeportivo a un precio elevado. Eso, de primeras, ya chocaba bastante al perfil de cliente al que iba pensado.

Lo que más caracterizó a este modelo y el motivo por el que ahora todo el mundo lo tiene endiosado es por su motor V10 atmosférico de 4.8 litros, desarrollado junto a Yamaha. Entregaba 560 CV y destacaba por su forma particular de subir de vueltas y, sobre todo, por un sonido muy especial. De hecho, está considerado como uno de los mejores sonidos de motor de la historia.

El chasis monocasco en fibra de carbono, junto a otros elementos de la carrocería, marcaban el concepto tan radical de superdeportivo. La producción fue limitada a solo 500 unidades, reforzando la idea de ser un coche muy exclusivo. Aun así, Lexus tardó varios años en vender todas las unidades, algo muy poco habitual en modelos de este nivel.
Hoy, con el paso del tiempo, los amantes del motor lo han posicionado a otro nivel. Muchas unidades se mueven ya entre los 800.000 y más de 1 millón de euros en el mercado de segunda mano, y se ha convertido en uno de esos modelos que todo el mundo valora.
Por qué el Lexus LFA no convenció frente a Ferrari, Porsche o Mercedes
Con 375.000 euros disponibles en el banco, la mayoría tenían bastante claro hacia dónde tirar. Porque, siendo sinceros, ¿quién no quiere un Ferrari, un Lamborghini o un Porsche si está en ese punto de la vida? Y ahí el Lexus LFA tenía una gran desventaja simplemente por lo que representaba la marca en ese momento.

Con ese dinero, muchos se iban directamente a coches como el Porsche Carrera GT o el Mercedes-Benz SLR McLaren, o a opciones de Ferrari y Lamborghini. Modelos que ofrecían mucha más imagen.

El LFA podía ser un cochazo, con un nivel altísimo de producción e incluso con mucho sentido si lo mirabas desde el propio concepto en sí. Sin embargo, en este nivel de precio lo que realmente pesa es lo que transmite la marca, lo que representa ese coche y cómo te posiciona socialmente.
En definitiva, el LFA quedaba para el típico coleccionista de coches con mucho dinero que no le importaba gastar tanto en un “simple” Lexus.
El paso de los años ha puesto al Lexus LFA donde realmente se merece
El Lexus LFA es el claro ejemplo para entender cómo funciona el mercado. Con el paso del tiempo, la forma de ver ciertos coches cambia mucho, sobre todo cuando hablamos de modelos caros, con pocas unidades producidas y un planteamiento distinto a lo habitual. Hace 15 años, la gente veía una locura pagar eso por un Lexus y hoy en día se ha duplicado su precio, y lo que queda por subir.

Esto sigue pasando hoy. Hay coches que parecen caros y generan dudas cuando salen, pero que tienen todas las papeletas para acabar siendo muy buscados y cotizados dentro de unos pocos años.

