Aprovechando que este fin de semana es el Gran Premio de Japón, el piloto británico ha aparecido en uno de los lugares más icónicos de la cultura del automóvil con un impresionante Ferrari rojo.
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A pocos días de que arranque el Gran Premio de Japón de Fórmula 1, Lewis Hamilton ha aparecido por el mítico Daikoku Parking Area, está ubicado en Yokohama, Japón, y es uno de los sitios más conocidos del mundo en la cultura del automóvil.
Pero lo mejor de todo es el coche con el que le hemos visto, porque ha llegado conduciendo un Ferrari F40, como buen piloto de Ferrari que es. En medio de coches JDM (típicos modelos japoneses) y el ambiente underground característico del lugar, aparece el siete veces campeón de Formula 1 con uno de los Ferrari más salvajes y exclusivos que existen.
Así es el Ferrari F40 con el que ha aparecido Lewis Hamilton en Japón
El Ferrari F40 salió a finales de los 80 y, a día de hoy, es un coche muy raro de ver. Hay pocas unidades en todo el mundo y propietarios lo utilicen, aún menos.

Monta un V8 biturbo de 2.9 litros con 470 CV en un coche que pesa poco más de 1.100 kg, así que ya te puedes hacer una idea de cómo corre este demonio. De hecho, el 0 a 100 km/h lo hace en unos 4,1 segundos y supera los 320 km/h, cifras que en su momento (e incluso a día de hoy) eran una absoluta locura.
Cuando salió al mercado, su precio rondaba los 350.000 euros, que ya era una pasta para finales de los 80. Y aunque en un principio Ferrari tenía pensado hacer una producción muy limitada, al final se fabricaron 1.315 unidades porque la demanda fue mucho más alta de lo esperado y claro, buscaban ganar dinero.
Otro detalle que revaloriza aún más a este coche es que fue el último Ferrari que supervisó Enzo Ferrari, creador de la firma italiana. No lo diseñó él como tal, pero sí estuvo involucrado en el proyecto y lo aprobó antes de morir. Por eso tiene un punto más de valor en la historia, aparte de la locura de coche que es, claro.
El interior es súper básico, con lo justo y necesario para conducir, destacando un enfoque muy deportivo y radical. La sensación es de estar literalmente ante un coche de carreras para la calle.
Por qué el Ferrari F40 con el que ha aparecido Lewis Hamilton es tan especial y exclusivo
Tal y como se puede ver en el video publicado por AutoSport, Lewis Hamilton, apareció de repente en un parking con un Ferrari rojo, y posó junto al coche para que los fans pudieran hacerle fotos. Tras varios minutos de flashes, el piloto de Fórmula 1 se metió de nuevo en el coche y siguió con su camino.
Lo que hace particular y especial al Ferrari F40 son las sensaciones de conducción. Es un coche que no te ayuda en nada. No tiene ABS, no tiene control de tracción, no tiene electrónica que te controle… es un coche que requiere de muchas manos y cabeza.

Es por eso que impone tanto respeto. No permite ir rápido como si nada, que es lo que ocurre en los coches actuales, que tienes que estar atento todo el rato. El principal motivo es por la entrega de potencia, que en los motores turbo de aquella época era exageradamente brusca y cuando menos te lo esperas empieza a entregar todo, haciéndolo bastante peligroso. Pero es justo ahí donde está la gracia, porque las sensaciones son completamente distintas a la de cualquier coche moderno.

Además, tiene una historia detrás que lo hace aún más especial, haciendo que el F40 sea uno de los modelos más importantes dentro de la historia de la marca. Por eso, actualmente, unidades en venta rondan los 2 y 3 millones de euros, pero si está en un excelente estado, hay personas que han pagado más de 5 millones por él.

