La Reserva Ecológica. Con sus 350 hectáreas, la Reserva Ecológica es el mayor espacio verde de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los paseos preferidos para caminar, andar en bicicleta, trotar o pasar el día en familia durante el fin de semana. A lo largo de sus numerosos senderos (que llevan hasta el río), se pueden observar distintas especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles y vegetación autóctona como pastizales de cortaderas y bosques de alisos.

La Reserva Ecológica Costanera Sur es el aula de la ciudad de Buenos Aires donde todos sus habitantes y visitantes pueden aprender acerca de los beneficios que nos brinda la naturaleza y de qué manera se puede conservar el medio ambiente. Es, además, un sitio que permite una experiencia singular y reparadora de la mente y el espíritu, opción saludable y cada vez más necesaria en una de las ciudades más pobladas del mundo. Su creadora fue la naturaleza que se apoderó del lugar gestando vida y esplendor utilizando las ruinas del proyectado “Centro Administrativo de la Ciudad” un emprendimiento que pretendía ganarle tierras al río, y que azarosamente terminó regalándole a Buenos Aires un sitio único.

Tampoco debes perderte…

Buenos Aires es una ciudad que no descansa. Los amplios horarios comerciales permiten visitar todo tipo de establecimientos para los amantes de las compras. Los apasionados de las letras plasmadas en papel y de la música reproducida de forma analógica podrán encontrar las tiendas de música y librerías más reconocidas sobre la avenida Corrientes, entre avenida Callao y Carlos Pellegrini. Destaca la experiencia de recorrer la librería Ateneo Grand Splendid, reconocida internacionalmente como una de las más impresionantes del mundo. En su día fue teatro y hay mantenido dicha arquitectura, de modo que elegir un libro, pedir un café cortado y disfrutar de leer unas páginas en el mismo escenario.

Uno de los bienes más preciados de Buenos Aires es la platería, con multitud de direcciones de gran interés a lo largo de toda la ciudad. Es el caso de Pérez Sanz, en el barrio de la Recoleta, famosos entre otros productos por sus clutchs. El coqueto barrio de San Telmo alberga el atelier de Marcelo Toledo, uno de los orfebres más famosos de todo el país, aclamado por infinidad de celebrities; así como el histórico taller de Juan Carlos Pallarols, todo un museo dedicado a la belleza de la platería con piezas exquisitas.

Además del fútbol, otro de los deportes más seguidos entre los porteños es el Polo. Los visitantes de Buenos Aires admiran con entusiasmo la destreza de los polistas a lomos de los caballos. Por ello, lo recomendable es asistir al Torneo de Polo Abierto de Palermo en noviembre, en plena primavera austral. Además, los viajeros que deseen ponerse en el papel de uno de estos deportistas pueden disfrutar de clases de polo para vivirlo en primera persona. Tampoco se puede pasar por alto el Polo Day, una experiencia premium que incluye formación, juego, degustaciones gastronómicas y relax en su precioso campo.

La ley seca que comenzó a regir a principios del siglo XX dio paso a una serie de bares clandestinos, a puerta cerrada, llamados ‘speakeasy’. Buenos Aires es un destino en el que este tipo de bares han resurgido en gran manera. Por este motivo, es recomendable investigar y adentrarse en uno de ellos, como el Nicky Harrison, escondido tras un moderno restaurante japonés, donde los barman crean cócteles específicamente para cada cliente, en función de sus gustos.

A la hora de disfrutar de la gastronomía, uno de los locales que más de moda se ha puesto es Desarmadero, abierto este mismo año en el barrio de Palermo. El establecimiento reinterpreta el concepto de “bar de cervezas” haciendo hincapié en el aspecto más artístico de la ciudad: arte por Alfredo Segatori, un beer truck en una terraza al aire libre y variedad de platos de primera calidad, resaltados por 27 canillas con las mejores cervezas artesanales del país. Su Happy Hour, aclamado por quienes salen en el horario de After Office, funciona de 18 a 20:30 hs. Además, cuentan con un novedoso sistema de sellado de latas de cerveza en el momento (o Crowlers) para que cada quien pueda llevarse la variedad de cerveza que prefiera, en excelentes condiciones y al mismo precio que la pinta.

Para más información: ttps://turismo.buenosaires.gob.ar/es

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